sábado, 9 de abril de 2011

Lista de grandes hombres que han vivido sin carne

Pitágoras

Sófocles

Benjamín Franklin

Johann Wolfgang von Goethe

Lamartine Frank Llyod Wright

Rousseau

Lenin

Leonardo Da Vinci

Flammarion

Tiziano

Darwin

John Dewey

Arturo Toscanini

Galileo

Buda

Chaplin

Leon XIII

Bertrand Russell

Sri Aurobindo

Wendell Holmes

Platón

León Tolstói

Bernard Shaw

Mahatma Ghandi

Gustave Doré

Spencer

Julián Huxley

Malthus

Freud

John Stuart Mill

Edison

Pascal

Milton

Calvino

viernes, 8 de abril de 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

Instrucciones para germinar


1. Elija la semilla que se le antoje germinar, a mí me gusta de soya, trigo y alfalfa, pero se puede con arroz, frijol, berro, chícharo, avena, maíz, cebada, habas. Si se lo propone, de seguro le sale de cualquier semilla.

2. Consiga un frasco de cristal, una liga y un trozo de tela que cubra la boca del frasco y que a la vez permita la salida de agua (yo utilizo manta de cielo).

3. Lave muy bien las semillas que eligió, colóquelas en el frasco y cúbralas de agua. Tape el frasco con la tela y utilice la liga para sujetarlo. Deje reposar 8 horas.

4. Pasado el tiempo de remojo, escurra el agua sin quitar la tapa de tela. Guárdelo por 5 horas en un lugar oscuro para facilitar el germinado, pero no más. Recuerde que la humedad y la oscuridad facilitan la reproducción de hongos.

5. Pase las semillas por el chorro de agua fría, enjuague bien y escurra sin quitar la tapa. Esto es tres veces al día. Si hay semillas enmohecidas, quítelas. Por cierto, sólo deben estar húmedas, no empapadas para que germinen bien.

6. Cuando el germinado está lo suficientemente grande* como para preparar una deliciosa ensalada, enjuáguelo y póngalo a tomar el sol como una hora, por lo de la clorofila, usted sabe. Escúrralo y guárdelo en el refrigerador, ya está listo para comerse.

*Pueden pasar de 3 a 6 días para que crezca el germinado. No se desespere.

lunes, 4 de abril de 2011

Instrucciones para llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.


Julio Cortázar
En Historias de Cronopios y de Famas (1962)